Image Image Image Image Image
Hacete amigo Seguínos Suscribite
Share
Volver Arriba

Arriba

Blog

15

Jun
2015

En Blog

Josefa, una abuela del corazón

El 15, Jun 2015 | En Blog

Participante del grupo de adultos mayores “Volver a Empezar”, nos recibe en su casa y nos comparte su historia, llena de superación y esperanza.


Josefa Avalos (70) es correntina y vive hace 35 años en el barrio Ejército de los Andes. Al llegar, su perra Reina nos recibe a los saltos y ella dice orgullosa que fue un regalo de sus hijos para su cumpleaños. Josefa tiene diez hijos y veintitantos nietos. Entre risas, pide que no le preguntemos la edad de todos porque no lo recuerda. “Los quiero mucho a todos pero a Gusti… Él siempre está y va a estar conmigo hasta que yo tenga salud y pueda atenderlo”, dice mientras acaricia la cabeza de su hijo de 26 años.

Mientras conversamos, Gustavo mira la televisión o se acurruca en el sillón y dormita. Su mamá le da un trozo de pan y acaricia su cabello. Josefa prepara el mate y cuenta que Gustavo tuvo meningitis a los dos años y que estuvo en estado vegetativo por tres meses. “Los médicos primero decían que se moría, después que no iba a hablar ni moverse, ni nada. Yo solo quería a mi hijo vivo. Un día vi cómo movía uno de los deditos. Para mí fue un milagro”, recuerda.

Josefa y Roger - adultos mayores - ejército de los andes

Sin embargo, al cumplir 7 años y “en un segundo”, la vida de su hijo parecía escurrirse como el agua por sus dedos, una vez más. “Escuché el golpe y sentí que se me paraba el corazón. Gustavito, Gustavito…No quise ni mirar hacia abajo. Se cayó del cuarto piso”. Los médicos dijeron que no había mucho que hacer, que en el hospital no había recursos. Josefa recuerda emocionada cómo todos los vecinos del barrio se juntaban en las casas a rezar, hacían cadenas de oración y pedían para que Gustavo se recuperara. Y Gustavo- que tiene siete vidas según su médico- se recuperó.

“Yo sé que él me entiende. Cuando tiene sueño, va y se acuesta, sabe cuál es su cama. Cuando es la hora de comer, se acerca a la mesa. A Reina no la quiere: la saca cuando se le tira encima”, dice entre risas.

Mientras Gustavo duerme la siesta y su marido mira televisión, Josefa pasa a buscar a su amiga Socorro y juntas van al grupo de abuelos. “Me cuesta mucho bajar la escalera cuando no anda el ascensor. Me duele todo de tanto levantarlo a Gustavo, pero igual nos vamos para allá”.

Jugarán al bingo, tomarán la merienda, charlarán sobre sus familias. “Yo la verdad no quiero jugar, quiero hablar. Y los abuelos me retan porque no escuchan cuando cantan el número pero Socorro y yo nos matamos de risa y seguimos hablando”.

 

Share

Tags | , , ,

Dejá tu comentario