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03

Jun
2016

En Blog

“Mi hijo aprendió a disfrutar”

El 03, Jun 2016 | En Blog

Elías (8) participa del Servicio de Orientación al Aprendizaje desde hace casi 3 años. Con el apoyo de su mamá y el trabajo de las especialistas, está aprendiendo a leer, avanzó en el aprendizaje y mejoró sus vínculos. Una historia de progreso.

María Acosta, de 27 años, y su hijo Elías, de 8, se sientan a hacer la tarea juntos mientras el resto de los hermanos, Ian (3) y Soledad (1), se entretienen jugando. Ella –que está terminando el Secundario– estudia para su próxima evaluación mientras él practica los colores. “Hacemos la tarea y conversamos mucho. Decidí terminar el secundario porque es bueno para mí y para él también. Es muy lindo compartir estos momentos. Antes era imposible”, explica.

María y Elías

María y Elías

Tres años atrás, María y su hijo llegaban a la Fundación derivados por la escuela. Para ese entonces, los directivos habían decidido hacer una reducción horaria porque no podían mantenerlo en clase. “Se portaba muy mal en la escuela. Pegaba mucho, gritaba, no lo podían tener en el aula. Yo lo dejaba, entraba a casa y ya me estaban llamando para que lo vaya a buscar”, cuenta María.
Una vez en la Fundación, Elías arrancó en el programa de Alfabetización pero, debido a las dificultades conductuales que presentaba por aquel entonces, tuvo que dejar el espacio y fue derivado
al Servicio de Orientación en el Aprendizaje. “Cuando empezamos a trabajar juntos, costaba mucho que se quedara. Un día se acordaba los colores que había aprendido y al otro día no. Lo trabajamos con la licenciada Liliana Fonseca y ella nos confirmó que se trataba de un tema de atención. Ahí la situación comenzó a cambiar”, explica la psicopedagoga Rosario Castilla.
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“De a poco comenzó a saludar, a quedarse, a terminar las tareas. Me busca para arrancar, permanece los 45 minutos de sesión.” (Rosario)

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María cuenta que “siempre estuvo de acuerdo” con las decisiones de la escuela y la Fundación. Por eso, cuando ambas instituciones coincidieron en que Elías tenía que repetir segundo grado, ella apoyó la decisión. “Era lo mejor. No sabía los colores, no copiaba la tarea, no había aprendido. Fue una nueva oportunidad para él. Ahora también nos consiguieron una maestra integradora”, cuenta María.

A partir de la orientación de las especialistas y el intercambio constante con ellas, su madre se transformó en uno de los pilares fundamentales de su tratamiento. “Estructuramos la se-sión y Elías empezó a rendir mucho mejor. Hablamos mucho con su mamá -que lo acompaña siempre- motivándola a que hicieran las tareas juntos, que le enseñe los colores. Fue increíble ver lo que ocurrió después de que la mamá se conectó con él”, explica Rosario.
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“Es mucho más compañero de sus hermanos, comparte, juega. Veo que aprendió a disfrutar. Tiene otras formas: respeta, contesta bien, me entiende cuando le digo las cosas. Ahora siento que tenemos un vínculo” (María)

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Para María, acompañar a su hijo en su proceso de aprendizaje es algo natural y de todos los días: “Armamos rompecabezas, jugamos juegos de memoria. Cuando vamos por la calle, él me dice los colores del semáforo. Cuando vamos al hospital, jugamos a que me diga cuál es nuestro colectivo. Ya reconoce carteles por letras y colores. Antes no podía”, recuerda.

A partir del apoyo de su mamá y el seguimiento del Servicio de Orientación en el Aprendizaje, Elías progresa día a día. “De a poco comenzó a saludar, a quedarse, a terminar las tareas. Me busca para arrancar, permanece los 45 minutos de sesión. Volvió al programa de Alfabetización y viene a Juegoteca. Está sosteniéndolos espacios”, explica Rosario Castilla.

Su mamá cuenta orgullosa que ya sabe los colores, copia toda la tarea, completa sus cuadernos sin que ella le diga nada. Pero que además de mejorar en la escuela, cambió en otros aspectos: “Es mucho más compañero de sus hermanos, comparte, juega. Veo que aprendió a disfrutar. Tiene otras formas: respeta, contesta bien, me entiende cuando le digo las cosas. Ahora siento que tenemos un vínculo”, reflexiona emocionada.

 

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